A solicitud de los pediatras, desde el 4 de abril en los Países Bajos, se detienen las pruebas de nariz con hisopo de longitud normal en los niños hasta los doce años. Sólo se les ofrecerá la posibilidad de hacer las pruebas pero con un hisopo más corto e invasivo. Además, de la prueba de en la garganta.
Hace unos días, el presidente de la Asociación Neerlandesa de Pediatría (NVK), Károly Illy, declaró que sería conveniente utilizar una varilla más pequeña (hisopo), al hacer los test de COVID-19 a los niños (pruebas infantiles de COVID) hasta la edad de la escuela primaria inclusive.
De esta forma, se puede seguir realizando test nasales con mayor delicadeza para detectar el coronavirus. Actualmente, este hisopo nasal (con hisopo más corto) ya lo están utilizando en algunos de los hospitales neerlandeses y su utilización tiene la suficiente certeza en caso de infección. Esta es una prueba menos invasiva y molesta para los niños.
Desde que abrieron las escuelas y guarderías, han estado buscando las mejores alternativas para que los niños estuvieran más predispuestos a realizarse las pruebas cuando fueran necesarias. Existen estudios que sitúan las “pruebas infantiles de COVID”, con una efectividad de entre el 80 y 100 por ciento en el caso de ser positivas.
Varios GGD (Centros de Salud neerlandesa) están estudiando la rapidez con la que pueden implementar el nuevo método a mayor escala. Ahora mismo, su personal está capacitándose. (Fuente: Nu.nl)